Como quiera que se quejaba de dolor y no se le veía herida, recurrí a un viejo truco: El aliento mágico, o “The magic breath ®”. Pues bien, ¿Cómo se aplica dicho aliento?
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Es sencillo: se cierra la mano, se sopla en ella apoyando la mano contra la zona dolorida. Y es mágico, porque el dolor se va. Así al menos le pareció a mi hijo, que tras la aplicación de dicha terapia se le fue el dolor.
A lo largo del día se quejó un par de veces más, y un par de veces más le apliqué otra vez esa “energía de respiración”. Al día siguiente no se volvió a quejar.
Algunos podréis pensar que es normal que no le doliera, que si yo no le llego a aplicar ese “magic breath ®” se le habría quitado el dolor. Pues bien, él cree que no, que fue mi respiración, mi soplido, mi aliento lo que le quitó el dolor.
Si le preguntas te dirá que el aliento mágico ® es maravilloso y que quita el dolor mejor que cualquier aspirina. ¿No encontráis cierto parecido con otras “terapias”?¿Nadie se ve reflejado en un caso similar?
Por cierto que lo de ® es cachondeo, pero apuesto a que leyendo esto a alguno se le ha pasado por la cabeza hacer cursos, hablar de guías, o hacer cursos de iniciación al aliento mágico. Tampoco sé como se me ocurre decir que es algo sencillo. Podría hacer manuales al respecto, cursos de fin de semana y ganar algunos duros.
Peor será quien me diga (alguno habrá) que en realidad fue reiki que yo apliqué inconscientemente. Tú dime que quieres que te justifique que yo te justifico.
¿Qué opinás?… ¿lo patentamos?


