sábado, 15 de septiembre de 2007

Como hemos cambiado

A veces, solo a veces, recuerdo a los amigos que he ido dejando atrás. Recuerdo a aquellos amigos de la EGB cuando era niño, con ocho o nueve años, que al cambiar de colegio nunca volví a ver ni a saber nada de ellos. Recuerdo al grupo del instituto, lo bien que lo pasábamos, y recuerdo aquella promesa de no perder nunca el contacto, y si aún así lo perdíamos el volver a encontrarnos el 14 de Febrero de 2002 en las puertas de nuestro centro de estudios. Recuerdo al grupo de la pandilla, donde conocí a mi actual pareja y con los que, salvo excepciones, hace meses cuando no años que no veo.

La vida es eso, es caminar y dar pasos, y en tu camino dejas atrás (o te dejan atrás) a otros que toman otros caminos o van por el tuyo a distinta velocidad.

Es triste pensar que toda esa gente que un día fue importante para ti está por el mundo, no sabes nada de ellos, si están en dificultades no les puedes ayudar y si lo están pasando bien no puedes compartir su alegría.

¿Por qué nos distanciamos? Quizás cambiamos con la edad, o simplemente el azar hizo que nuestros caminos se cruzasen y se separasen posteriormente. Quizás en realidad no éramos amigos, sino personas que compartían aficiones comunes o necesidades comunes en momentos concretos.

Cuando miro a los que van ahora al instituto veo a personas despreocupadas, alegres, joviales, ingénuas… supongo que como éramos por aquel entonces. Sin embargo ahora somos “mayores”, y tomamos “crianza” (como en aquel episodio de 7 vidas). No es que necesitemos cambiar, nos lo imponemos a nosotros mismos. Y eso hace que las prioridades de aquellos tiempos se diluyan en las preocupaciones de la vida diaria de adultos, en la que no hay tiempo para la ingenuidad. Yo no añoro ser niño, ni ser adolescente. Añoro la actitud que teníamos aquellos días que la sociedad ha ido dejando sin fuerza hasta el punto de hacerla desaparecer. Como decía aquella canción de “Presuntos Implicados”, «Como hemos cambiado»

1 comentarios hay:

villanita dijo...

Pues si q es verdad. Yo creo q el roce hace el cariño, y a esa gente de la q hablas la veíamos a diario pero como cada uno toma una via, ya no nos vemos a diario, al principio quedamos de vez en cuando para vernos y llega un momento en q ya no nos vemos.
Vas haciendo tu vida y coges cariño a otras personas a las q ves a diario, bien por el trabajo o por otros motivos. Forma parte de la vida.
M acabo de dar cuenta de q he repetido la frase "ves a diario" un monton de veces...jeje