Y reitero por enésima vez, no hablo de lo que me parece el reiki, si es bueno o es malo. Hablo solo y exclusivamente de lo que está escrito. Ni más, ni menos. No le busquemos tres pies al gato, porque sabemos que tiene cuatro.
Todos hemos entrado en “páginas” web que hablan de reiki. Todos hemos leido todo tipo de historias, unas más creibles que otras.
Resumiendo un poco para los nuevos, ya hable en entradas anteriores, por ejemplo en esta, sobre la perversión del concepto “sin ánimo de lucro” que algunos utilizan de forma tan alegre en este mundo, y que si luego buceamos en su verdadero significado resulta que pueden no serlo tanto o no serlo en absoluto, y “fundaciones” que se montan aprovechándose de una legislación laxa que permite licencias que no se debían permitir, como no regular los sueldos de los “organizadores”, “directores”, “empleados”, pudiendo ser una buena manera de enriquecerse, siendo además “un santo”. Si la legislación obligase a publicar las cuentas anualmente en un medio público, todos veríamos quien cobra que, y probablemente tiraríamos tomates a algunos “santos”, responsables de “fundaciones” solo sabiendo lo que se embolsan en su nómina (sin ánimo de lucro).
También hablé en esta otra entrada sobre la utilización que se hace de cierta “información” sobre la utilización de reiki en un hospital en concreto (para otros hospitales habrá entradas próximamente) que no soporta ni el más elemental de los análisis. Se dicen cosas que no son verdad, pero no importa. Según muchos lo malo no es que se cuenten mentiras, sino el que las denuncia, todo sea por “la causa”.
Aquí hablé de como se utilizan “los ensayos clínicos” cuando tienen poco de verdad y mucho de cuento.
También hablé sobre la manipulación de conceptos cientificos para simular que el reiki tiene cierto soporte con la ciencia cuando en realidad ese soporte no existe. Es más, a cualquiera que tenga conocimientos lejanos de ciencia, las historias de esa conexión le producen, como poco, hilaridad. Cámaras kirlian, campos electromagnéticos, campos bioenergéticos… todo eso, absolutamente todo, son patrañas, explicadas en las respectivas entradas.
Pero hay para más. Mucho más. Se produce de forma sistemática una tremenda manipulación informativa con el tema del reiki. Se cuenta solo la parte que interesa, y se obvian aquellas partes que, de contarlas darían al traste no solo con la importancia de la noticia, sino con toda la argumentación.
Un ejemplo claro es el tema del Reiki y el principe Carlos de Inglaterra (Charles of Wales para los amigos): Podemos leer aquí (y en otros muchos lugares) que: “…Si eres practicante de Reiki y estas interesado en trabajar con la Seguridad Social, el Gobierno esta subvencionando apoyo para que esto suceda, siguiendo los deseos del Príncipe Carlos para integrar la medicina en Gran Bretaña. El 5 de Junio, 1998, 28 Maestros de Reiki y practicantes se reunieron bajo el Integrated Care Organisations (ICO) el cuerpo gubernamental responsable para la organización de medicina complementaria...” “…Se ha creado un comité para explorar la posibilidad de una establecer una organización nacional para la educación, formación y seguimiento de Reiki en el ámbito público.”, y añado yo… comité que de haber llegado a algo lo sabriamos ya, ¿no? Porque hace 11 años de eso, señores. ¿no es hora de que se ponga la verdad del asunto? La verdad del asunto es que si buscas en la web del ICO el término “reiki” no aparece ni en una sola ocasión. (Ver AQUI).
¿Por que se cuelga eso entonces? ¿He de suponer que es mentira consciente o inconsciente? Si es consciente no dice nada bueno de aquellos que la publican, porque si lo hacen conscientemente no se en que “infracción” o “delito” podría encajar, además de la falta de respeto hacia sus lectores que eso supone. Si lo hacen inconscientemente, eso significa su nula credibilidad para cualquier otra historia que puedan contar. En ese tipo de páginas abundan las historias, así que estaría bien que fueran más rigurosos.
Y ya no entro en el tufillo que da el que se considere algo bueno porque el señor Charles de Wales lo pudiera hipotéticamente considerar bueno. ¿Quién es ese señor?¿Que ha hecho en el mundo por los demás aparte de ser hijo de la reina?¿Tiene alguna base cientifica, algún estudio, trabajo o lo que sea que avale sus teorías (suponiendo que sea cierto lo que se dice de él)? Porque al final, además de la buena fe y de los pocos conocimientos científicos del publico pagano llegamos a la parte más peligrosa de estos temas, “el adoramiento” de una teoría sin cuestionársela ni tan siquiera, “adoramiento” que llega de la mano de lo “insigne” del emisor.
Este hooliganismo abunda en el reiki. Existen héroes, Guías, Maestros… mágicos aunque muy terrenales. Sin embargo, estoy seguro que alguno de los paganos seria capaz de poner la mano en el fuego por ellos, y lógicamente quemársela. Eso, señores míos, se acerca peligrosamente a lo que es una secta.
Vale, ahora todo el mundo a echar humo por usar esa palabra prohibida. ¿Por qué se echa humo? ¿Por que es prohibida? ¿No será que en muchos casos hay algo de verdad?
De eso, y de hospitales hablaremos en futuras entradas.